En un discurso reciente sobre el Descubrimiento de América, el presidente Joe Biden ensalzó el legado italiano en Estados Unidos, pero omitió cualquier referencia a lo que España hubiera podido aportar a su país. Es un olvido injusto que, con motivo del 12 de Octubre, ha vuelto a incendiar las redes en España y que se suma a otras polémicas recientes, como la petición de perdón por la conquista que hiciera el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, al rey Felipe VI. Una polémica que no solo traspasó fronteras nacionales –con Aznar preguntando retóricamente cómo se llamaba el presidente mexicano–, sino también autonómicas y religiosas –ahí estaba Ayuso afeando al papa Francisco su contrición eclesiástica–. Mientras tanto, una inmensa mayoría no sabe muy bien qué pensar, mucho menos qué decir, sobre una querella en la que lo de menos parece ser el resarcimiento de víctimas presentes –como sí parece el caso canadiense, por ejemplo–.