El comportamiento de Podemos en las negociaciones con En Marea –y anteriormente con otras confluencias– ha sido paradójico: criticaba el ‘Régimen del 78’ por haber supuesto un pacto entre élites. Sin duda, ciertas permanencias desmesuradas en el poder político y económico, las así llamadas puertas giratorias y la corrupción –catalizados por la crisis económica como problemas urgentes– han ayudado a que prendiera ese discurso.