Me he dado cuenta de que no utilizo con mi hijo una expresión a la que mi padre recurría mucho cuando yo era un niño y trataba de explicarme cosas de su vida. «En mi época…», solía decir antes de hablar de algún aspecto particular –la música que se escuchaba, los pelados que se llevaban, la forma de ligar que tenían– de algunos de los años decisivos de su vida: aquellos que iban desde la adolescencia hasta el final de la carrera y el inicio de la vida en familia. Me he preguntado qué razones habrá para que yo no utilice una expresión tan habitual en mi padre –y en su generación–, y más allá de los cambios en el lenguaje coloquial que conoce toda sociedad con el paso del tiempo, intuyo que hay algo de fondo que se expresa así.