La precipitada salida de Liz Truss del 10 de Downing Street ha vuelto a recordarnos que Reino Unido sigue atrapado en la trampa del brexit. Una trampa en la que se metió con gusto, y no con pocos engaños. En palabras recientes de uno de los principales asesores de Tony Blair, Alastair Campbell: «El referéndum del 23 de junio de 2016 fue uno de esos momentos en los que un país elige su propio declive».