En una entrevista reciente con este periódico, Manuel Valls, ex primer ministro francés, afirmaba que “la socialdemocracia se está muriendo”. Más allá de que su relato tenga algo de exculpatorio tras su cambio de partido y su fracaso como candidato en las primarias socialistas, los resultados son incontestables. También en España, donde el mejor de los horizontes de recuperación que hoy se plantea el PSOE (alrededor del 30%) es similar a los peores..