Causan una extraña fascinación las policías secretas de la antigua URSS y sus países satélite. El cine, las series y los libros nos hablan de un interés creciente, la mayoría de las veces pop, pero también llamativamente nostálgico por la rutina y la seguridad de entonces. Desde ‘Goodbye, Lenin!’ a ‘La vida de los otros’, pasando por La Torre, de Uwe Tellkamp, Europa Central, de T.S. Vollmann, o El expediente, de Thymoty Garton Ash, estos años hemos visto y leído historias de vigilancia y vidas rotas por el poder omnipresente al otro lado del Telón de Acero. Son temas que se han colado en nuestros debates culturales incluso antes de la crisis del capitalismo y la democracia, y se ha hecho realmente difícil reflexionar sin contaminación presentista sobre aquellos regímenes y dictaduras.