El debate en torno al traslado a Andorra de varios youtubers ha continuado, como era previsible, en encuentros en YouTube con los propios interesados. Dejando de lado el pésimo nivel general de sus explicaciones e intentos de justificación –con uno de ellos pidiendo un aeropuerto en Andorra para poder viajar más a España–, la dialéctica tiene la misma utilidad que la de negociar con fumadores empedernidos la ley antitabaco. ¿Qué van a decir? Sin embargo, algunas de sus palabras y salidas sí tienen cierto valor como categoría de una época y sus retóricas. Por eso fijarse tanto en ellos puede resultar atractivo y sencillo, pero no apunta en la dirección adecuada si se quieren cambiar las cosas respecto de los impuestos y las injusticias fiscales.