Uno de los debates habituales durante las últimas semanas en los medios es el de si el alza de los precios es un problema coyuntural o un síntoma de que volvemos a tiempos en los que la inflación era un verdadero problema. Concretamente, a la década de los 70, cuando tras la crisis del petróleo el mundo conoció una etapa económica convulsa de alza de precios y estancamiento económico: la temida estanflación. Un temor que no es caprichoso, pero que parece poco fundamentado si se observan las tasas de crecimiento, tanto las actuales como las proyectadas. Además, los expertos han identificado diversos cuellos de botella post-pandemia que explican el encarecimiento de fletes y bienes específicos, y con ellos, de casi todos los productos esenciales. No hay que olvidar que, a diferencia de aquella década, tampoco tenemos en Europa grupos terroristas asesinando casi a diario para terminar de ensombrecer el ánimo. Tampoco lo minusvaloremos.