La idea de imponer una tasa finalista a los bancos que ha propuesto el PSOE merece más consideración que la burla habitual (muchas veces tan impúdicamente interesada) que se le dispensa a todo lo que venga de este partido. Sin entrar en si el destino final de dichos ingresos suplementarios (las pensiones) es el más adecuado, el Partido Socialista señala en la dirección correcta. El dinero está ahí, o en Apple o en Amazon o en Facebook, no en los autónomos ni en las pymes. Francia y Reino Unido aplican tasas parecidas, aunque no son finalistas.