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  • ya que dependes de esta reputación y puesto que todo lo que eres selo debes a ella, tendrás que presentarte siempre tan bien preparado para hablar como si en cada una de las causas se fuera a someter a juicio todo tu talento.
  • ¿hay acaso un ciudadano tan malvado que quiera desenvainar, en un único sufragio, dos puñales contra el Estado?
  • Pues casi todo lo que se comenta sobre tu reputación de hombre público proviene de tu entorno doméstico.
  • hay tres cosas en concreto que conducen a los hombres a mostrar una buena disposición y a dar su apoyo en unas elecciones, a saber, los beneficios, las expectativas y la simpatía sincera.
  • no sea que vayas a parecer un mero nomenclátor en lugar de un buen amigo.
    *El nomenclátor era el esclavo que se dedicaba a recordarle a su amo, sobre todo si éste era un candidato, los nombres de las personas con las que se encontraba en su camino.
  • Procura ser accesible día y noche y que esté abierto no sólo el portal de tu casa sino también el de tu rostro y de tu expresión, es decir, las puertas del alma; si éstas permiten entrever, ocultas, unas segundas intenciones, de poco sirve dejar libre la entrada.
  • lo que tengas quehacer, muéstrate dispuesto a hacerlo con interés y de buen grado.

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Notas de libros