Empieza a escucharse y a leerse que estamos entrando en otra burbuja inmobiliaria. Aunque los datos de visado y obras aún palidecen frente a la hipertrofia de los números de la construcción en los años del boom, la escalada de precios de alquileres y el aumento de la inversión particular y de los fondos hacen sonar las alarmas. El auge de los alquileres turísticos también empuja el precio hacia arriba reduciendo la oferta de vivienda residencial. Además de deteriorar la vida de muchos barrios, convertidos ahora en lo que Beatriz Corredor (Madrid, 1968) exministra de Vivienda durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, llama «parques temáticos del turismo».