Esteban Hernández (Madrid, 1965) suele insistir en sus columnas en El Confidencial –periódico del que es jefe de Opinión– en dos conceptos: «los desafíos estructurales» y los «mundos que ya no existen». Sobre ambos pivota también su último libro, Así empieza todo. La guerra oculta del siglo XXI (Ariel), un análisis profundo y ameno de una realidad desordenada y frágil, con numerosos frentes abiertos y en transición hacia no sabemos qué: frentes sanitarios, institucionales, políticos y sociales, y especialmente económicos. Es aquí donde Hernández sitúa el epicentro del resto de crisis, y donde reclama un cambio de rumbo profundo que ponga a la economía «al servicio de la mayoría» y no de las finanzas internacionales. Sin este orden de prioridades, afirma, será ocioso insistir en la crisis de las democracias, la inestabilidad de los sistemas políticos o el futuro geopolítico de la UE.