El auge de los nacionalismos, desde Trump a Le Pen, pasando por Cataluña o el Brexit, nos ha pillado con el paso cambiado. La modernidad los dio prematuramente por muertos y ahora vuelven partidos y movimientos que reivindican las fronteras, el terruño, los rasgos identitarios culturales e incluso genéticos. Lejos de la esperada progresión hacia entes supranacionales y al mayor intercambio de bienes, personas, servicios y capitales, vuelven las reivindicaciones territoriales y las impugnaciones a los tratados de libre comercio. A responder a algunas de estas cuestiones y a las particularidades del caso español se dedica el profesor de ciencia política Óscar Martínez-Tapia (Madrid, 1973), que ha centrado en ellas varios años de estudio, su tesis doctoral y, ahora, este libro emanado de la misma, Los problemas no resueltos de la democracia. Centro y periferia en España (Arrebato Libros, 2016).